Pollo de "pagès" con ciruelas y "rovellons"
Escrito por cuaderno del domingo | el Periódico
La carne del pollo de corral o de payés es mucho más sabrosa y tiene menos fresno que la del pollo de granja.
PARA TODOS LOS GUSTOS
La edad del pollo cuando se sacrifica y el sexo determinan la calidad de la carne y parte de su contenido nutricional. Por ejemplo, el capó es un pollo muy típico de Navidad. Se trata de un macho castrado y sobrealimentado, de unos tres kilos, que presenta gran cantidad de fresno entremezclado, por lo que resulta una carne muy sabrosa. La pularda es otro ejemplo: una hembra sobrealimentada, con ocho meses de edad, con una carne muy apreciada por su gusto.
La gallina es la vieja vieja del pollo. Algunos consumidores prefieren utilizar la gallina exclusivamente para guisos y caldos, ya que su carne es muy grasa, fíbrosa y aromática, pero con una textura no tan buena. Otra diferencia a apreciar a la hora de elegir el producto en el mercado es si se trata de pollo de corral o de granja. Estos últimos son ejemplares criados masivamente, con precios muy asequibles. Los pollos rurales o de corral se alimentan con grano, lo que hace que su carne sea mucho más sabrosa y que tenga menos grasa.
EL POLLO DEL PRADO
Es la única raza de pollo de nuestro país que ha recibido la certificación de Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la Unión Europea. Se trata de una raza de pollo autóctona de la comarca del Baix Llobregat -cuyos orígenes se remontan a mediados del siglo XIX- que se caracteriza por su color rubio oscuro, unas patas de color azul pizarra y una cresta sencilla dentada; la cola del gallo tiene abundantes plumas y le queda caída hacia atrás. Tiene una carne con una finura y una melosidad características y sin grasas excesivas.
Ingredientes para 4 personas:
- 1 pollo de payés
- 1 cabeza de ajos
- 3 tomates maduros
- 4 cebollas de Figueres
- 1 trozo de canela 1 copa de brandy
- 200 g de níscalo de botón
- 400 g de ciruelas
- 1 hoja de laurel
- Ladero
- Sal, pimienta y aceite de oliva
Elaboración
Salpimentar el pollo y cortarlo en cuartos.
En una cazuela, deje que se dore a fuego suave con la canela, la manteca y la hoja de laurel.
A media cocción, añadir el tomate, la cebolla a trozos y el brandy. Dejar 15 minutos y después añadir los níscalos y las ciruelas.
Al cabo de 15 minutos más ya puede retirarlo del fuego. Dejar reposar unos minutos y ya se puede servir.